En una cumbre regional sin precedentes celebrada en Bogotá este mes, los ministros de educación de más de 20 países latinoamericanos han firmado el \'Pacto por la Inclusión Educativa 2026\'. Este acuerdo vinculante establece un mandato claro y urgente: el 100% de las instituciones públicas deben contar con infraestructura totalmente adaptada para estudiantes con Necesidades Educativas Especiales (NEE) en un plazo máximo de 3 años. La iniciativa, impulsada por la OEI, busca corregir las desigualdades históricas que han impedido el acceso pleno a la educación para miles de estudiantes con discapacidad física, sensorial o cognitiva.
El pacto no se limita a la infraestructura física; también aborda la tecnología y la capacitación. Se ha comprometido una inversión millonaria para dotar a las aulas de educación especial con tablets de última generación que incluyan software de comunicación aumentativa y lectores de pantalla en español y portugués. Además, se establece la obligatoriedad de certificar al menos el 70% del docente en estrategias de enseñanza inclusiva para el año 2028. Este es un paso monumental hacia la equidad, asegurando que el derecho a la educación no sea una promesa teórica, sino una realidad palpable y tangible para todos los estudiantes del continente.
Gestory News